¿Cómo cuidar a un recién nacido?

Es lógico que los futuros papás se hagan esta pregunta. Los recién nacidos tienen características que hay que tener en cuenta para poder cuidarlos de forma adecuada.

Es lógico que los futuros papás se hagan la siguiente pregunta: ¿Cómo cuidar a un recién nacido?. Los recién nacidos tienen características que hay que tener en cuenta para poder cuidarlos de forma adecuada.

¿Cómo cuidar a un recién nacido? Su aspecto:

Los recién nacidos tienen circulación sanguínea lenta e inestable, por lo que es común que su piel tome un color rojo oscuro y presenten las manos y los pies azulados, sobre todo cuando las extremidades están frías. A menudo, se suele observar en lo recién nacidos un color amarillento, visible primero en la conjuntiva (la parte blanca del ojo) y luego en el resto del cuerpo. Esta característica se denomina “ictericia” y está relacionada con la inmadurez del hígado en lo primeros días de vida del niño, que hace que lo niveles de bilirrubina aumenten por encima de lo normal.

También es muy común observar manchas azules oscuras en las nalgas y espalda, que no tienen ninguna implicancia en la salud del bebé, y que desaparecen con el tiempo, aunque no es extraño que permanezcan por largos períodos (un año o más).

¿Cómo cuidar a un recién nacido?: Sus fontanelas

La cabeza del bebé puede estar moldeada sobre todo si el parto fue muy prolongado. Es muy común la forma alargada de la cabeza, aspecto que adquiere al pasar por el canal de parto. Algunas veces, los recién nacidos pueden tener céfalo hematomas, que son colecciones de sangre debajo del cuero cabelludo, causadas por el traumatismo del parto, y que se reabsorben solos con el tiempo.

Todos los recién nacidos presentan las fontanelas permeables. Las fontanelas se denominan habitualmente “molleritas” y son esas zonas blandas de la cabeza, donde no se palpa hueso, que se cierran cuando el bebé crece, aproximadamente al año de vida. Esta zona de la cabeza del bebé es muy frágil y se recomienda tratarla con mucho cuidado. Evitar las caídas y los golpes pero ¡no exagerar porque son resistentes! Por otra parte, también es importante la observación por parte de un profesional sobre la evolución de las fontanelas ya que determina el correcto desarrollo óseo del bebé.

¿Cómo cuidar a un recién nacido?: Sus sentidos

Pueden tener los ojos hinchados, las orejas dobladas y la nariz tapada por secreciones, características normales en lo primeros días de vida. El ojo del recién nacido es capaz de observar a 20 cm. de distancia, es muy sensible a la luz y ve en tres dimensiones. La capacidad de prestar atención a estímulos auditivos se desarrolla ya desde la semana 28 en la panza de la mamá. El bebé gira sus ojos y luego su cabeza en dirección al estímulo auditivo.

La respiración es rápida y variable. Sucede lo mismo con los latidos del corazón. Es muy común que presenten, ya sean varones o mujeres, sus pezones inflamados, e incluso que secreten algo de leche, debido a las hormonas que reciben de la mamá durante el embarazo y en la lactancia.

¿Cómo cuidar a un recién nacido? Su ombligo

El abdomen es habitualmente globuloso. Tienen restos de cordón umbilical que debe secarse y caerse en 5 a 15 días aproximadamente. Es habitual que los bebés tengan una hernia umbilical, ya que los músculos abdominales aún son débiles. Nuestras abuelas solían vendar o fajar al bebé para corregir esta condición. Sin embargo, no es necesario tomar ninguna acción, ya que las hernias se corrigen solas cuando el bebé fortalece sus músculos al sentarse y pararse.

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La crianza de las niñas

La vieja rima infantil: "con azúcar y especias todo se puede, cintas y rizos, lo que ella quiere", resume bien algunos de los estereotipos asociados con las niñas.

La verdad es que hay muchas diferencias en la educación de las niñas y los niños, vienen programados de manera diferente, tanto física como emocionalmente. Es por esto que a veces se necesitan diferentes estrategias para apoyar su desarrollo social, emocional y físico. Sin embargo, como lo dice la neurocientífica Lise Elliot en su libro “cerebro rosa, cerebro azul”, "las diferencias entre niños y niñas no son tan definidas como muchos padres creen. Sí, hay diferencias innatas, pero debemos ser conscientes de cómo se desarrollan por causa de nuestra crianza".

Durante los primeros años de la crianza de niñas y niños hay muy pocas diferencias obvias entre ellos, además del hecho de que pueden llevar ropa diferente. Debido a esto, es útil para los padres animar a sus niñas a participar en actividades que pueden ser vistas como del sexo opuesto ya que es una excelente forma para hacerlas sentir valoradas e iguales en actividades que han sido históricamente dominadas por hombres. Como dice Elliot: "Las chicas también pueden hacer cosas en estos días".

Las niñas deben ser alentadas a participar en actividades que han sido catalogadas para los hombres como, como patear una pelota o ayudar con las tareas afuera de la casa. Los padres deben trabajar para contrarrestar los estereotipos de género, asegurando que sus hijas no se sientan limitadas sobre lo que pueden lograr. Este estímulo debería comenzar a temprana edad.

Linda, una madre de tres hijos está de acuerdo. En cada oportunidad que se le presenta, anima a sus dos hijas a salir a patear un balón con su hermano: "Para ellas no solo es importante salir a jugar, sino también participar en diferentes actividades. Quiero que mis hijas sepan que pueden lograr todo lo que se propongan.

Las niñas suelen empezar a hablar más pronto que los niños y este es un buen momento para que aprendan a articular sus sentimientos. Esto no tiene que ser complicado, solo se trata de enseñarles a reconocer sentimientos y decir cosas como: "Estoy triste" o "Soy feliz" ya que les ayudará a decir y comprender lo que sienten. De forma similar trata de no ignorar esos sentimientos, reconoce su tristeza y luego proporcionarle una fuente alternativa de distracción: "Sé que estás triste porque no puedes comer un aperitivo, pero es que vamos a cenar muy pronto, ¿qué tal si me ayudas a buscar unas cucharas? ". Normalmente, los padres están más inclinados a apoyar y reconocer los sentimientos y emociones de las niñas que las de los niños, sin embargo, es importante que los valides a ambos por igual.

También está claro que las niñas tienden a disfrutar de juegos creativos y estructurados durante períodos más largos que los niños. Además de animarlas en las actividades habituales como dibujar y colorear, es útil motivarlas a desarrollar sus habilidades motrices (gruesas y finas) con actividades que involucren lanzar y recoger una pelota o hacer mosaicos pegando sobre alguna superficie algunos objetos pequeños.

Para Linda, una caja de vestir y una mesa de artesanía pequeña en la esquina de la sala significa que sus hijas pasarán muchas horas felizmente ocupadas. También anima a tu hijo a unirse a todo y trabajar juntos seleccionando y pegando cosas para crear pequeñas obras de arte para pegar en la nevera. "No quiero que mis hijos piensen que no pueden hacer lo que les gusta, como disfrazarse. Tessa se viste a menudo como bombero y Toby se viste como bailarina de ballet y creo que es genial. Además, es importante incentivar su individualidad y su personalidad"

La antropóloga Meredith F Small afirma: "Nuestros esfuerzos como padres deben dirigirse a los talentos y deseos individuales de nuestros hijos, esforzándonos por dejarlos convertirse en quienes quieren ser y no debemos sobrevalorar la importancia de los modelos en su desarrollo". Como padres, necesitamos reconocer las diferencias innatas entre criar a los niños y las niñas y trabajar para no quedarnos con los típicos roles de género. En su lugar, debemos alentarlos a alcanzar lo que deseen y este apoyo debe comenzar en los primeros años para permitir que las niñas vean más allá de los estereotipos de género.

Este artículo fue escrito por Sarah Pietzak, escritora, blogger y madré de 3 pequeños y ruidosos niños.

 

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