Bebés prematuros: Lo primero que hay que saber

Una primera aproximación para comprender mejor las cuestiones más generales del mundo más pequeño y delicado de todos.

Una primera aproximación para comprender mejor las cuestiones más generales del mundo más pequeño y delicado de los bebés prematuros. Debes saber que necesitan especial cuidado y una más si tu médico lo ha recomendado

Bebés prematuros: ¿Cuándo se considera que un bebé es prematuro?

Todos sabemos que un bebé prematuro es aquel que nace antes de lo esperado, aunque a veces resulta difícil precisar exactamente cuándo sucede eso. En ese caso, nada mejor que manejarnos con las semanas de gestación para ser específicos y para diferenciar un bebé prematuro del que nace en los tiempos esperables.

Bebés prematuros, a término y postérmino

  • Bebé prematuro: nace antes de la semana 37 de gestación.
  • Bebé a término: nace a partir de la semana 37 a la 42 de gestación.
  • Bebé postérmino o posmaduro: nacido después de las 42 semanas de gestación.

Dentro de los bebés prematuros, existe otra clasificación en cuanto a semanas y peso y que a los especialistas les ayuda a comprender cada situación en especial.

Grupos de bebés prematuros. Semanas y peso.

  • Moderadamente prematuro: nacen entre la semana 35 y la 37.  Peso: entre los 2.000 y los 3.000 gramos.
  • Muy prematuro: entre la semana 30 a la 34. Peso: entre los 1.000 y los 2.500 gramos.
  • Prematuros extremos: semana 26 a la 29.  Peso: entre los 750 y los 1.200 gramos.
  • Microprematuros: nacen antes de la semana 26 de gestación.  Peso: menos de 750 gramos.

El crecimiento óptimo de los bebés prematuros

Las posibilidades de sobrevivencia teniendo en cuenta todos los cuidados especiales que requieren estos pequeños, son más favorables, cuanto más tiempo haya estado el bebé dentro del vientre de la madre. Esto se debe a que mayor permanencia, más posibilidades de desarrollo, más maduros están los órganos y funciones y eso evita complicaciones físicas a todos los niveles incluso en el futuro.

Hay que tener en cuenta que el bebé debería alcanzar, en lo ideal, un completo desarrollo y, justamente, el mayor crecimiento del bebé sucede en las últimas 8 semanas de embarazo (de la semana 35 a la 42). Es cuando también ganan peso.

Hoy, gracias a los avances tecnológicos y médicos, y de asistencia al recién nacido, la tasa de supervivencia de bebés prematuros aumentó y se muestra positiva.

Las estadísticas señalan que al menos el 90% de los bebés que nacen en la semana 28 (prematuro extremo) sobrevive y que sólo un 5% se ubica en el grupo más delicado de los microprematuros.

La pregunta de toda mamá de los bebés prematuros : ¿cuándo podré llevarme a casa a mi bebé?

Todos los bebés prematuros necesitan atención médica especial en una unidad de cuidados intensivos neonatal. Allí se quedan hasta que puedan respirar sin ayuda, llegar a un peso adecuado, mantener la temperatura del cuerpo y alimentarse por succión. Esto depende de cada bebé y puede tardar semanas o meses, pero todo sea para que él esté bien y tan hermoso como desde el primer día.

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Hemorragia posparto

Después de dar a luz se sucede un periodo de sangrado similar al que estás acostumbrada a experimentar cuando estás con el ciclo menstrual.

Luego de que tu bebé nace y abandona el útero, éste mantiene su tamaño mayor. Mediante contracciones expulsará la placenta y luego continuará contrayéndose para lograr alcanzar su tamaño normal. Sin embargo, cuando estas contracciones no se producen se podría dar una hemorragia posparto.

El obstetra cuenta con fármacos para estimular la contracción de tu útero, los cuales tienen el mismo efecto que producen las hormonas que se liberan mientras amamantas a tu bebé por primera vez.

¿Cómo evitar la hemorragia posparto?

Otra forma de estimular la contracción de tu útero luego del parto es realizar conjuntamente masajes en esta zona.

En pocos casos se produce una hemorragia masiva y es preciso tomar medidas de urgencia. Lamentablemente, la hemorragia posparto es una de las principales causas de muerte materna. Sin embargo, hay al menos dos medidas que se pueden tomar para salvar la vida de la madre.

La más conocida es la cirugía de emergencia en la que se extrae el útero de la mujer, pero también está cada vez más disponible una técnica nueva llamada embolización. A través de imágenes radiológicas se ubica y procede a ocluir (secar) los vasos sanguíneos causantes de la hemorragia, preservando así tanto la vida de la mujer como su útero.

 

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