Primeros pasos en el agua: en el baño

El baño puede ser uno de los momentos de mayor disfrute tanto para el bebé como para ustedes. A medida que pasa el tiempo su bebé descubre novedades, como la forma en que flotan sus juguetes o las burbujas de jabón.

A esta rutina de limpieza y diversión pueden agregarle otro objetivo: ayudar a que su bebito se familiarice con el medio acuático.

Aquí les ofrecemos algunas ideas para poner en práctica en el próximo baño.

• Primero prueben deslizar agua sobre su cuerpito para que se vaya acostumbrando a ella.
• Luego derramen un poquito de agua sobre su cara, esto estimulará su control de la respiración.
• Llenen la tina y sostengan a su bebe por debajo de su cabeza y cuerpo, en posición de plancha, para que pueda sentir la sustentación que ejerce el agua.
• Sostengan al bebé por debajo de sus brazos y muévanlo hacia adelante y hacia atrás para que se acostumbre a moverse dentro del agua.
• Déjenlo divertirse: ¡jugar en el agua poco profunda le permitirá disfrutar de salpicar todo a su alrededor!

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Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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