Empezando clases de natación

Si ya decidieron comenzar a llevar a su bebé a una piscina regularmente hay algunos aspectos para tener en cuenta. Les dejamos varias recomendaciones.

Dentro de lo posible, pregúntenle a sus amigos o parientes que tengan hijos pequeños si tienen un club o piscina para recomendarles.

Si bien en cualquier caso debe haber personal calificado, cuando se trata de trabajar con niños algunas personas tienen más carisma que otras. Si algún conocido tuvo una muy buena experiencia y les recomienda un lugar que les queda cómodo, ¡no lo duden!

Los bebés se sienten más seguros en ambientes pequeños, de modo que si no se adapta inicialmente a la piscina, prueben en una de esas piscinas para niños que suelen tener en algunos complejos. Es importante que el bebé vaya ganando confianza de a poco.

Es una buena idea tener un juguete de agua que puedan llevar a la piscina para familiarizar a su bebé con su nuevo entorno. También es aconsejable que al principio pase ratos relativamente cortos en la piscina hasta que adquiera suficiente confianza en el agua.

Programen su visita a la piscina entre comidas y bien alejada de sus horarios de sueño. Y sobre todo, ¡recuerden sonreírle e irradiar seguridad en todo momento!

Salidas infantiles

El bebé ya está en plena relación con el mundo a su alrededor: disfruta viendo gente, jugando con las personas y conociendo a otros niños. Es un momento pleno de descubrimientos que pueden alentar y compartir no sólo con él y con otras madres y sus niños.

Además de resultar más divertido para ustedes y sus amigas, verán que compartir estos momentos también significa compartir los gastos, y que eso redituará también favorablemente en su economía familiar.

Ya conocemos los dilemas de salir con un bebé pequeño: probablemente la salida termine antes de lo esperado, con lo cual no siempre resulta conveniente hacer grandes esfuerzos de producción previos, como comprar ticket para un gran y costoso espectáculo. Si es el caso de ustedes, y tienen amigos con los que comparten estas mismas situaciones de aprendizaje, propónganles algo divertido como organizar pequeñas funciones de títeres en casas. Así podrán reunirse ustedes, y divertirse tanto como los bebés de una manera cómoda (una casa equipada para la vida con un chiquito siempre es más confortable que un teatro, por ejemplo) y definitivamente más económica. Pueden organizar reuniones semanales o con la frecuencia que les resulte más adecuada e ir rotando los lugares de encuentro. Entre más mamás sean, mayores serán las posibilidades y el ahorro.

Otra opción son los cada vez más numerosos cafés con espacios para niños. Estos lugares les permiten reunirse con sus amigos y disfrutar del café y la charla, mientras los niños se divierten en un área con plaza blanda, pelotero, crayones para dibujar, supervisados en todo momento por personal especializado. Una gran ventaja es que suelen tener baños amplios y cómodos con cambiador para los más chiquitos.
Deben tener en cuenta siempre que la salida no debe ser muy larga y que lo mejor es planificarlas a la tarde, con su bebé bien comido.

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