El sueño de tu pequeño

Desarrollo físico - Problemas del sueño en los niños

¿Cómo tener una buena noche de sueño con un niño?

No hay nada más hermoso que un niño dormido. Sin embargo, hay muchos retos que debes lograr a la hora de dormir. Aquí hay algunos consejos e ideas para ayudar a tu hijo a dormir

A mi hijo le cuesta mucho dormirse y se despierta durante la noche.

Es hora de que nuestros pequeños vayan a la cama y estamos agotados. Pero cuando nos ponemos la pijama, comienza la función.  Algunos gritan, lloran o luchan. Nosotros estamos cansados y no sabemos qué hacer… luego, cuando finalmente consigues que se duerma, nos vamos a la cama agotados, pero después de un corto tiempo empieza a llorar o gritar, ¿qué puedo hacer?

Por supuesto, en las etapas iniciales tenemos que verificar que nuestro niño está bien y cómodo. por ejemplo, revisar el pañal, ver si tiene cólicos, si está demasiado frío / caliente, si perdió el chupo, etc. Si el pequeño tesoro está bien y estos eventos están sucediendo casi todas las noches, entonces debes tratar de hacer algunos cambios. Puede ser en relación a tu conducta, tal vez tu hijo quiera algo de atención o simplemente ha desarrollado un hábito, también puede ser emocional y tu hijo esté preocupado, ansioso o estresado por algo o puede ser algo psicológico haciendo que no pueda calmarse a sí mismo por cosas como el miedo a la oscuridad.

Independientemente de la razón, aquí hay algunas estrategias básicas y de sentido común que puedes utilizar para reducir algunos problemas y con suerte ayudar a tu hijo a dormir.

• Asegúrate de mantener una rutina al acostarte. Una forma que funciona para muchas familias es hacer algo antes de dormir ya sea darle un biberón o una taza de leche, darle un baño caliente o lavarle los dientes y luego si meterlos a su cama mientras mamá o papá les lee un libro.

• Asegúrate de que tu hijo sepa que siempre estarás disponible para él, incluso cuando no estés en la habitación. Si te apegas a una rutina, tu niño aprenderá lo que debe hacer y entenderá que el próximo día llegará muy pronto.

• Para aquellos cuyos niños se despiertan y no quieren ir a dormir, pueden dejar un juguete que sea seguro, una manta o incluso un libro para que estén cómodos hasta que se vuelvan a dormir. Esto nunca debe hacerse con niños muy pequeños, ya que puede existir riesgo de asfixia o sofocación.

• Hazte estas preguntas: ¿mi niño todavía necesita una siesta en la tarde? ¿Son razonables los tiempos de sueño de mi hijo? ¿Come demasiado cerca de la hora de acostarse?

• No te levantes ni juegues con tu niño durante la noche a menos que, haya algún problema, porque ellos aprenderán que, si gritan o lloran sus padres vendrán y jugarán.

• No juegues algo para hacerlo dormir a menos que estés dispuesto a hacerlo todas las noches.

• Colócalos sobre su cama y arrópalos, dales un beso reconfortante y déjalos dormir.

• Trata de no encender la luz y sólo susurrar cuando sea necesario para mantener sus reacciones al mínimo.

Los madrugadores

Después de poner a nuestro niño en la cama, terminar de lavar los platos, lavar, secar y doblar la ropa y ordenar, finalmente podemos ir a dormir. De repente ya es de día y el sueño del niño ha terminado, está fuera de la cama y muy enérgico, después de haber descansado durante muchas horas tu bebé está listo para la emoción del nuevo día. Cinco horas apenas ha pasado en el reloj y luchas con tener que atender a tu niño pequeño. ¿Entonces que puedes hacer?

• ¡Enséñale a leer números! Si tienes relojes digitales o analógicos en la casa, muéstrale a tu niño en qué lugar debería estar la "mano pequeña" para que pueda salir de la cama, a menos que tenga miedo o no se sienta bien.

• Instruye a tu hijo a no dejar su cuarto hasta que alguien más esté levantado.

• Asegúrate de que su habitación sea un ambiente seguro lleno de libros y juguetes para que pueda entretenerse mientras espera a que sus papás se despierten.

Algunos niños son madrugadores sin importar lo que hagamos y llevarlos tarde a la cama solo hará que tengamos un niño gruñón a las 6am. La clave es fomentar su independencia para que se pueda entretener solo hasta una hora más razonable. 

Técnicas de lectura para niños

  • Comienza a leerle a tu hijo desde el momento en que nace. Nunca es demasiado pronto para animar a tu hijo a desarrollar el amor por la lectura.
  • Léele a tu hijo todos los días. Haz que la lectura se vuelva una parte esperada y agradable de su rutina diaria.
  • ¡Haz la lectura divertida! Si te gusta leer, él también lo disfrutará y aprenderá a asociar la lectura con algo divertido.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda identificarse como aquellos que se relacionan con sus experiencias de vida.
  • Crea una conexión personal entre tu hijo y un libro.
  • Haz libros con tu hijo, acerca de él, de su familia, de su escuela, de su vida, entre otros. Esta es una gran manera de fomentar el amor por los libros.
  • Asegúrate de que tu hijo te vea leyendo, ya sean sus libros, el periódico o la caja del cereal, si ven que te gusta leer, también querrán hacerlo.
  • No escojas libros demasiado largos o complicados para su edad y experiencia. Si están cansados y confundidos por la dinámica, no querrán continuar.
  • ·• Lleva a tu hijo a una de las actividades de cuenteros en tu biblioteca más cercana. Estas actividades son a menudo seguidas por actividades artísticas y tu hijo asociará la lectura con diversión.
  • Elogia todo intento de lectura de tu hijo, incluso cuando son pequeños y sólo están "leyendo" de memoria o están cometiendo muchos errores. Cualquier esfuerzo que ellos hagan debe ser elogiado y recompensado.
  • Cómprales libros como regalos o recompensas sorpresa por su buen comportamiento.

Consejos para los padres

  • Lee a tu hijo todos los días.
  • Haz que la lectura en voz alta sea parte de la rutina de tu hijo. A los niños les gustan las rutinas diarias, estas les ayudan a sentirse seguros. Leerle a tu hijo es una muy buena forma de terminar el día y una buna forma de prepararlos para ir dormir.
  • Elije libros con los que tu hijo pueda estar identificado y pueda interactuar, libros de repetición, rimas, historias predecibles o libros con patrones de palabras. Estudios han demostrado que leerles a los niños este tipo de libros mejorará notoriamente la manera en que aprenden.
  • Elije libros apropiados para su edad y con temas que llamen la atención de tu hijo.
  • Utiliza los libros duros y gruesos para los bebés. No se dañarán incluso sí pasan más tiempo en la boca de tu bebé que en sus manos.
  • No trates de enseñarle a tu hijo cuando estés leyendo con él. Haz que la lectura sea divertida y deja que tu hijo te interrumpa, haga preguntas y te cuente la historia si la conoce.
  • Se expresivo cuando leas. Si te emocionas con la lectura, tu hijo también se emocionará.
  • Incluso si tu hijo ya pueda leer solo, sigue leyéndole.
  • Pon sus libros en una estantería baja o en contenedores plásticos que puedan alcanzar y acceder fácilmente.
  • Haz libros con tu hijo. Esto ayuda a fomentar la lectura y es divertido para la familia también. Utiliza fotografías de tu hijo, de tus familiares, mascotas, juguetes u otras cosas que tu hijo reconozca en cada página. También puedes pegar un pedazo de papel, tela u otros elementos con textura que tu niño pueda sentir. Escribe una palabra o dos en letras grandes y claras debajo de las imágenes y júntalo todo con grapas o cintas.

Técnicas para incentivar la lectura

Es más probable que un niño que disfruta de la lectura preste atención, la cual es esencial para el aprendizaje. Estas son algunas técnicas que los padres pueden adoptar para incentivar a que sus hijos disfruten de la lectura.

  • Deja que tu hijo pase las páginas a su propio ritmo. Está bien si él quiere saltarse parte la historia.
  • Las palabras no son tan interesantes para los niños pequeños quienes no siempre las entienden. Puedes hacer la experiencia de lectura más interesante haciendo referencia a las imágenes y estableciendo conexiones con la vida cotidiana de tu hijo. No temas en desviarte un poco de la historia ya que a los niños les encanta cuando se hacen conexiones.
  • La interacción con las historias y la adaptación de las mismas son unas de las cosas más efectivas que un padre puede hacer para incentivar a su hijo a leer y ayuda a que los libros sean más divertidos.
  • En vez de corregir la pronunciación de tu hijo, ayúdale a mejorar su entendimiento. Su lectura mejorará conforme él se familiarice con las palabras y los sonidos.