El momento del baño

El baño del bebé es un momento para disfrutar y conocerse en el que pueden participar papá, mamá o algún hermanito mayor. Seguramente también les requerirá bastante esfuerzo, habilidades que no sabían que tenían y varios chapuzones de agua...


Durante sus primeras semanas el baño consistirá en pasarle una esponjita con agua por su cuerpo. Recién después de 48 horas de que se haya caído el cordón umbilical pueden comenzar a bañarlo sumergiéndolo en agua.

En sus primeros meses de vida no es estrictamente necesario un baño diario ya que por su actividad no se va a ensuciar mucho, con dos o tres baños semanales es suficiente. Durante estos primeros meses la higiene del bebé está más centrada en el cambio de pañales y en mantener esta zona limpia. Sin embargo, muchas mamás eligen bañar diariamente a su bebé por razones lúdicas o para seguir una rutina antes de acostarse.

En realidad, la mejor hora para hacerlo depende de ustedes ya que puede ser en cualquier momento del día. Algunos papás prefieren hacerlo en las horas en las que la casa está más tranquila, antes de comer o, como señalamos, antes de llevarlo a dormir ya que lo ayudará a relajarse y descansar mejor. Es asimismo una buena forma de ir creándole su pequeña rutina, con el baño como señal de que se acerca la hora de dormir.

La seguridad es un aspecto fundamental para que puedan disfrutar de esta actividad. Tienen muchas opciones respecto a dónde lo pueden bañar y distintos accesorios, como bañeritas para bebés, reposeras, asientos, etc., entre los que deberán elegir los más seguros y los que más se adapten a las necesidades y preferencia suyas y de su bebé.

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Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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