Días de juego perfectos

Es un paso muy emocionante cuando tú y tu pequeño empiezan a tener días de juego. Para una mamá cansada esta es una gran oportunidad para charlar con otra persona que entiende lo que significa y para los niños, a menudo significa, un nuevo conjunto de juguetes para jugar. Los días de juego son de mucha ayuda para que los niños pequeños desarrollen sus habilidades de comunicación con sus compañeros y aprendan a compartir con otros.

Sin embargo, hay otras cosas en las que pensar: Para mamá la preocupación está en lo que los otros padres esperan del evento y para el bebé el estrés puede estar en el cambio de la dinámica con otra pequeña persona alrededor del lugar. Entonces, ¿cómo programar el día de juego perfecto para que todo el mundo espere con ansias la próxima vez?

Planificación:

• Prepárate: si tu hijo tiene un juguete especial o algo que les gusta particularmente, asegúrate de que esté bien escondido antes de la fecha de juego, de esa manera no será una fuente de conflicto durante el tiempo que tiene invitados.

• Explícale a tu hijo(a) lo que está sucediendo: a menudo es útil asumir un rol y compartir algunas actividades con ellos antes de que el evento tenga lugar.

• a prueba de niños: asegúrate de que la casa sea a prueba de niños tanto como sea posible para garantizar la seguridad de todos los involucrados.

• Planifica refrigerios: asegúrate de tener algunos bocadillos a la mano durante este tiempo. Siempre vale la pena consultar con tus invitados de antemano para asegurarse de que nadie tenga alergias o preferencias por los alimentos.

La fecha de juego:

• Las pequeñas personitas no necesitan pasar mucho tiempo juntas. Una o dos horas suele ser el tiempo ideal para los bebés mayores y los niños pequeños. Blythe Lipman, autor de “Ayuda! Mi Bebé Vino Sin Instrucciones” aconseja: "No planees el día de juego para el momento en que tu hijo esté hambriento o cansado." Además, siempre es razonable asegurarse de que tus hijos estén jugando cerca y que puedas verlos todo el tiempo.

• Compartir es una parte importante del aprendizaje. Si hay un juguete con el que todos los niños quieran jugar, prepárate para usar un reloj para que todos tengan un turno.

• Planifica una actividad para los niños que sea sencilla y divertida. Hay muchas grandes ideas como decorar esquinas o jugar con plastilina, estas son actividades fenomenales para los niños.

• Todos los padres son diferentes y es importante respetar eso. Sin embargo, si un niño está en peligro físico o ha sido herido por otro, entonces debes intervenir. Quita cualquier objeto que sea fuente de peligro y luego habla con el padre. Mantén la calma si tu hijo ha sido herido y trata de asegurarte de que ambos padres estén dando el mismo mensaje a los niños sobre qué comportamiento es aceptable y cuál no.

• Siempre avisa a los niños cuando el día de juego esté llegando a su fin. Generalmente, diez minutos es suficiente para permitirles comenzar a prepararse para ello. Esto a menudo ayudará a aliviar las crisis.

Los tiempos de juego siempre variarán en éxito, por lo que es importante ser paciente y tomarlo con calma. Algunos niños no querrán participar, mientras que otros querrán dominar. Sé consciente de que tu hijo se siente cómodo y toma medidas en relación a ello. Los días de juego son una manera importante de desarrollar relaciones para padres e hijos y normalmente estarás contenta de haber hecho el esfuerzo.

Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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