Dejando los pañales: comprendiendo esta etapa

Tu bebé te va a necesitar mucho cuando vaya aprendiendo a ir al baño. Una gran dosis de cariño y entusiasmo será la mezcla perfecta…

Amor, comprensión y paciencia son los condimentos que más tienes que poner en juego cuando tu bebé da las primeras señales de que no quiere más pañales. El aprender a ir al baño es un proceso en el que los papás deben acompañar a sus hijos, tal como lo hicieron cuando comenzaron a caminar y a comer.

Acuérdate de que ésta es una de las primeras manifestaciones de su autonomía, es muy importante hablar con tu niño o tu niña en todo momento y siempre respetarlo. Pediatras y psicólogos dicen que no hay que presionarlos para orinar o defecar porque ellos darán señales en la medida en que vayan conociendo su cuerpo y puedan manejarlo, ya que deberán desarrollar la capacidad de controlar los músculos de la vejiga y del intestino.

La edad de los pañales

Según la Academia Americana de Pediatría, los bebés con menos de 12 meses no tienen ningún control sobre sus movimientos y poco control aún seis meses después. No hay edad fija para empezar a sacar los pañales, pero es difícil que un niño menor de 18 meses pueda lograrlo. Así, el tiempo promedio para que vayan solitos al baño es de 27 meses. Sin embargo, hay nenes que siguen haciéndose en el pañal hasta después de los tres años. Si es el caso de tu bebé, no lo presiones porque cuando se sienta seguro te pedirá que le saques el pañal.

En esta etapa tan significativa también surgen problemas habituales como la resistencia a sacarse el pañal, los periodos temporarios en los que vuelve a hacerse encima, el estreñimiento, la enuresis (emisión involuntaria de orina) y otros retos que se presentan. Por eso te recomendamos amor, paciencia, premios y aliento, como las mejores herramientas para que tú y tu bebé logren el desafío.

Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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