Consejos prácticos para las vacaciones

Si eres primeriza, es importante que sepas que salir de vacaciones con un bebé o un niño no es igual a salir sin ellos. Y si ya tienes niños, sabes cuánto cambian las cosas y lo mucho que te puede ayudar estar preparada.

Por eso, aquí te ofrecemos una ayuda-memoria que contribuirá a que tengas unas amenas vacaciones con tus bebés o chicos:

• Visita al médico unos días antes de irte de viaje. Puede proporcionarte algunos consejos que podrían ayudarte en caso de enfermedades.
• Revisa que tipo de suministros básicos tendrás disponibles en tu destino vacacional. Especialmente elementos como pañales y toallitas desechables.
• No te preocupes por los jabones cuando viajas. Las toallitas desechables son geniales para cuando viajas con los más pequeños.
• Todos necesitamos un pasaporte para viajar al extranjero. Aún los recién nacidos necesitan su propio pasaporte. Tramitarlo puede llevarte mucho tiempo así que si planeas salir del país comenzó a hacerlo con tiempo.
• Contratar un seguro de viaje es una muy buena idea independientemente del lugar adonde viajes.
• Elabora un brazalete de identificación para cada uno de los chicos. Incluí en el mismo tu nombre y número de contacto, plastifícalo y pónselo a tus chicos en las muñecas o cuélgaselos a la ropa.
• Llévate un cuaderno como diario de viaje. Puedes escribir los eventos de cada día y pedirle a tus chicos que te den su opinión o pensamientos. Ellos también pueden dibujar lo que han visto, pegar los boletos de acceso, mapas, y todo lo que se les ocurra.
• También puedes agregarle fotos del viaje una vez que hayas vuelto. Los chicos amarán revisar el álbum de su viaje después de llegar a casa.
• Recuerda empacar baterías extra o el cargador de las mismas para tus cámaras.
• Revisa el tipo de suministro de agua potable en el destino vacacional. Si no la consideras lo suficientemente segura para tu bebé o niño, usa agua embotellada.

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Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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