Consejos para tener otro bebé

Nat Cutler-Welsh es una madre de tres hijos  (2,4,6 años de edad) y co-autora de Parenting Blog y el canal "If Only They Told Me". Ella es ama de casa con un hogar desordenado pero lleno de risas y amor.

Sin importar si viene de un extraño en el supermercado, de tu suegra o de esa pequeña voz en tu propia cabeza, hay un momento en que te preguntarás acerca de tener otro bebé. Aquí hay algunas cosas a considerar antes de hacerlo:

1) ¿Es el momento adecuado?

No hay tiempo ideal ni diferencia de edad recomendada. Algunas personas planean y otras solo quedan embarazadas más tarde o temprano de lo que esperaban. Tampoco hay tiempo "ideal" en términos de tu carrera, el dinero o del desarrollo de tu primer hijo. Dicho esto, tener otro bebé ( tu segundo, tercero o cuarto) es un gran cambio y la experiencia diferirá ligeramente de la anterior de acuerdo a la brecha de tiempo entre un hijo y otro, entre otras cosas ...

2) Estar en la misma página

Idealmente, tú y tu esposo deberían estar 'en la misma página' o sintonizados frente a tener otro bebé, pero por desgracia no siempre es así. Pueden estar de acuerdo sobre si sí o no tener más hijos, pero no sobre el cuándo. Sea cual sea su situación, es una gran decisión y es una gran oportunidad para compartir su visión y expectativas en cuanto a la familia. Siempre estuvimos de acuerdo en que queríamos dos y tuvimos una filosofía de tener uno después del otro. Pero después del segundo, seguí pensando cosas como: “con el siguiente bebé voy a hacer ...”. Nos tomó 8 meses de discusión y sopesar las cosas para decidir que queríamos un tercero.

3) Disfrutar del momento

Tratar de quedar embarazada puede convertirse en algo estresante para una pareja así que recuerda disfrutar del momento y de cada etapa de tu hijo tanto como sea posible. Haz un esfuerzo especial para pasar 'tiempo de calidad' con tu niño ANTES y DESPUÉS de que llegue el nuevo bebé.

4) Tu hermoso cuerpo

Mientras que algunas personas temen que su cintura se expanda de nuevo, a otras les encanta. Yo estaba fascinada por mi barriga de pelota y emocionada por los grandes pechos, ahora solo son un recuerdo lejano. Algunas madres sienten que a duras penas han recuperado el cuerpo que tenían y el torso, los senos, la espalda, las venas várices, etc. se verán comprometidos por otro embarazo. Sin embargo, vale la pena.

5) Volviendo al modo bebé

Independientemente de cuán grande sea la diferencia de edad o cuánto tiempo lleves trabajando, volver al "modo bebé" será un gran cambio. Prepárate mentalmente antes de que llegue el bebé en términos de lo que lograrás cada día, el papel de tu esposo, tus prioridades y busca la ayuda de los abuelos, amigos, etc. y reajusta tus expectativas de lo que lograrás cada día. Opta por hacer una cosa al día de tu lista de tareas.

6) Guardería y tiempo de calidad

Dependiendo de la brecha de edad, tu situación laboral y tu filosofía de crianza, puedes poner a tu hijo en la guardería cuando tengas el nuevo bebé. Ten un plan (y uno de respaldo) para tu hijo que te permita tener un tiempo a solas con el bebé de vez en cuando. Para algunos, esto puede ser el preescolar dos días a la semana o para otros puede ser dejar al bebé donde la abuela para almorzar / jugar una vez a la semana.

7) Cambio en las relaciones

Otro bebé afecta las relaciones principalmente de manera positiva. Anticipa el cambio y sé proactiva acerca de cómo quieres que las cosas sean con tus hijos, esposo y amigos. Programa una conversación con tu esposo donde charlen sobre lo que es importante para ti como pareja, sobre cómo se tratan y el tiempo que pasan juntos. Entonces podrás hacer un plan para mantener viva la relación cuando las cosas se pongan un poco locas a causa del bebé.

Las cosas pueden ser un poco incómodas con los amigos que han estado tratando de tener un bebé y no han podido al ver que estás embarazada de nuevo. Se comprensiva cuando pases tiempo con ellos y trata de no llevar a tu hijo o darles su espacio si eso es lo que necesitan.

8) El Plan de Nacimiento

Dependiendo de cómo las cosas hayan sido para ti la primera vez, puedes tener un plan de nacimiento similar o muy diferente. Nuestro mensaje principal es no esperar que las cosas sean iguales a la primera vez ya que algunas personas cargan mucho dolor o frustración de su primer parto. Recuerda que la meta es tener un bebé sano y una mamá sana.

9) Un Ayudante

Incluso si lo hiciste sola con tu primer bebé, es posible que desees algo de ayuda esta vez. Cuando tienes más niños será más difícil recibir ayuda de otras personas. Los amigos tienen sus propios hijos y todo el mundo está ocupado... pero cuando alguien se ofrezca a ayudarte, asegúrate de tener una lista de cosas con las que te gustaría que te apoyaran como con la comida, con el cuidado de tus niños, con noches de cine y muchas más.  Siempre quise una ayuda de una niñera como Dorothy Waide para que me ayudara a calmar al bebé y a dormirlo.

¿Cómo decidiste si tener o no tener otro bebé? ¿Qué sugerirías para el punto # 10?

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Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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