Busca tiempo para ti

Cuando tu pequeño se empieza a mover, significa que tendrás una sombra fiel acompañándote en todo lo que hagas. Entonces, ¿cómo cuidarte y tener un poco de tiempo personal cuando tu bebé está siempre contigo?

En esta etapa, tu bebé ya debe tener una rutina de sueño establecida, por lo que puedes pasar un poco de tiempo atendiendo tus necesidades personales mientras él duerme. Sin embargo, cuando esté despierto necesitarás encontrar maneras que te permitan hacer cosas que funcionen para ambos lo que por lo general significa hacerlo juntos.

Aptitud

Probablemente tu pequeño está dispuesto a salir y hacer algunas actividades. Esto puede incluir gatear en la arenera del parque o acompañarte cuando vayas a dar un paseo. Así que ponte tu ropa para hacer ejercicio cuando salgas y diviértanse juntos.

Pueden hacer castillos de arena juntos y animarlo a caminar. Una vez que han tenido suficiente actividad, pon a tu bebé en el cochecito y den un par de vueltas rápidas alrededor del parque. También puede utilizar a tu bebé como peso para algunos ejercicios si así lo deseas.

Consejos de maquillaje

Un espejo de cuerpo entero es la respuesta mágica para maquillarte en paz.

Por la mañana, una vez que tu pequeño ha sido vestido y alimentado, es tu turno

Basta con ponerlos en el cochecito frente al espejo de cuerpo entero.

Tu bebé disfrutará de mirar su reflejo en el espejo mientras te maquillas en relativa paz y tranquilidad.

Salir a tomar una taza de café

Los días en los que salías a tomar café con tus amigas llevan un largo tiempo en espera. Sin embargo, ahora es posible ponerse al día con los amigos si planeas tu salida con cuidado. Asegúrate de planificar la salida para un momento en el que tu bebé haya dormido y esté tranquilo y relajado. 

Elije un lugar donde los niños sean bienvenidos, preferiblemente algún lugar que tenga un espacio de juego seguro. Trae tus propios aperitivos para asegurarte de que tu bebé se alimente y si tu amigo no tiene hijos, lo mejor es dejarle saber de antemano que no podrás estar más de una hora.

Si tu bebé tiene un libro o un juguete favorito que crees que podría mantenerlo ocupado, llévalo contigo. Esto puede comprarte algunos minutos adicionales al final de la salida.

Los paseos de compras al supermercado

Muchos padres prefieren hacer sus compras en línea en lugar batallar con sus bebés en los supermercados, sin embargo, a veces es inevitable.

La clave para una salida exitosa es la organización. Haz una lista donde esté muy claro lo que tienes que comprar y así estimar el tiempo que necesitas permanecer en el almacén y cuál puede ser el momento en el que sea más tranquilo. Esto suele significar ir muy temprano, a media mañana o por la tarde.

Trata de ir al almacén una vez tu bebé haya terminado su siesta, haya comido y esté hidratado. Es mucho menos probable que comience a exigir cosas si su barriga está llena.

Deja que tu pequeño "te ayude". Esto significa dejarlos tocar las manzanas que has elegido o involucrarlos en una conversación mientras tu eliges los productos que necesitas. Por ejemplo: "¿cuál de estas naranjas te parece mejor?" O "¿Qué color de champú te parece mejor, el azul o el rojo?"

Los paseos para comprar ropa

Para la mayoría de los padres esto es una actividad que prefieren hacer solos, sin embargo, ocasionalmente tendrás que llevar a tu pequeño contigo mientras compras ropa.

Aparte de asegurarte de que el bebé tenga la barriga llena y esté bien descansado, necesitas tener cómo distraerlo, puede ser con un juguete o con un libro. También puedes tener en tu celular algunas canciones que sepas que le gustan y que pueden entretenerlo. Ponle unos audífonos y déjalo disfrutar de la música.

Lo mejor es mantener al bebé en el cochecito y buscar tiendas que tenga probadores amplios. Asegúrate de mantener a tu bebé con correa y bajo tu mirada vigilante todo momento. Por lo general, se interesan mucho en los espejos y te observan mientras te pruebas la ropa.

Trata de ser flexible siempre que lleves a tu bebé contigo. Es importante aceptar que incluso con la mejor voluntad del mundo, las cosas pueden no funcionar. Tu bebé puede decidir hacer una escena y puede que tengas que dejar pendiente tu lista de cosas por hacer, mañana será un nuevo día.

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Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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