El reflujo en bebés

Si estás amamantando a tu bebé no hay ninguna razón para dejar de hacerlo cuando tiene síntomas de reflujo.

Si estás amamantando a tu bebé no hay ninguna razón para dejar de hacerlo cuando tiene síntomas de reflujo. Te daremos unas recomendaciones para manejar el reflujo en bebés.

Si ya dejaste de darle el pecho y en cambio ya le das la mamadera, hay varias leches maternizadas diseñadas específicamente para bebés con reflujo. Pregúntale a tu médico para más información. La leche más espesa funciona en muchos bebés con reflujo, pero en otros no tiene efectos tan contundentes. Algunos incluso la suelen rechazar aún más.

Reflujo en bebés: Posiciones para alimentarlo

Algunas mamás que amamantan encuentran una solución en “la posición de los gemelos” (debajo del brazo). Otra posición recomendada, si tu bebé es un poco más grande, es sentado derecho en tu falda. Si le das tetero trata de mantenerlo en una posición derecha.

Intenta establecer una rutina de comida/juego/sueños para darle tiempo a digerir la leche antes de acostarlo para dormir. Trata de evitar que tu bebé se duerma mientras come ya que de lo contrario su siesta se acortará por los dolores.

Algunos bebés aprenden que la leche que quieren también es la fuente de su dolor y son reacios a tomarla o pueden desprenderse varias veces mientras se los alimenta. Otros, en cambio, la sienten calmante mientras la toman y lo quieren hacer más frecuentemente (alimentación para confortarse).

Aquí hay algunos consejos para la hora de la comida que te pueden ser útiles; la prueba de acierto y error es la clave hasta que encuentres la que funcione para ustedes dos:

  • Alarga el tiempo entre las comidas, o alternativamente acorta estos periodos y ofrécele menos.
  • Trata de alimentarlo de un solo pecho o de ambos pechos, pero con una pequeña pausa en el medio.
  • En el caso de bebés mayores puedes probar terminando su comida con una pequeña cantidad de sólidos: se considera que esto ayuda a mantener la leche abajo. Los bebés más pequeños pueden comer una pequeña cucharada de leche espesa (en polvo o de pecho).
  • Si estás amamantando tal vez convenga evitar algunas comidas que pueden pasar a través de tu leche y afectar a tu bebé. Se considera que ciertos alimentos pueden tener algún efecto en el reflujo de tu bebé: los productos lácteos, la cafeína, los picantes, las grasas y las comidas ácidas. Si quieres seguir una dieta, consulta siempre primero con tu médico.
  • Los bebés con reflujo se distraen fácilmente a la hora de la comer, por lo que es recomendable que trates de hacerlo en un ambiente tranquilo o un cuarto más oscuro.

Te puede interesar

Consejos para el entrenamiento para ir al baño de niñas

Si tu hija ha estado mostrando signos de que puede estar lista para empezar el entrenamiento para ir al baño, este es un buen momento para hacerlo. Para algunas niñas el entrenamiento para ir al baño será muy sencillo, mientras que, para otras puede ser más como un viaje de montaña rusa. En general, las niñas tienden a entender el entrenamiento más rápido que los niños. Sin embargo, si tu hija tiene dificultades durante el entrenamiento, recuerda apoyarla y darle muchos estímulos positivos, cada niño progresa a su propio ritmo.

Guía paso a paso

Éstos son algunos pasos claves del entrenamiento para ir al baño que tú y tu mujercita pueden seguir para poner en marcha las cosas sin muchos problemas:

¿Adaptador de baño para niños o bacinilla?

En realidad, todo depende de ti y de tu hija, lo importante es que ambas se sientan cómodas con la elección, aunque a menudo puede ser una buena idea comenzar el entrenamiento con una bacinilla ya que son más fáciles de usar para los niños más pequeños y son convenientemente portátiles. "Los baños para grandes" pueden parecer un poco intimidantes al principio y eliminar los nervios es una clave para motivar a los niños a adoptar nuevos hábitos. Permitirle a elegir su propia bacinilla puede hacer que la transición sea más fácil.

Enséñale por ejemplo

A los niños les encanta imitar a sus padres, lo cual es muy conveniente cuando estás tratando de enseñarles algo. Deja que tu hija te observe cuando estés en el inodoro para que pueda ver cómo se hace y explícale los conceptos de limpiar, enjuagar y lavar las manos a medida que avanza. Una vez que te haya visto unas cuantas veces, estará emocionada de intentarlo por sí misma. La imitación es una de las formas más comunes en que los niños pequeños aprenden nuevas habilidades.

Compra ropa que sea adecuada para el entrenamiento de ir al baño

La ropa de las niñas tiende a ser un poco más compleja que la de los niños, botones, flecos, faldas, vestidos sueltos y materiales delicados, como el encaje, no son ideales durante la fase de entrenamiento. Tu hija necesita ropa que se pueda quitar rápida y fácilmente mientras está aprendiendo a llegar a la bacinilla a tiempo, por lo que los pantalones con cintura elástica son la mejor opción.

Déjala que aprenda de sus errores

No es raro que las chicas quieran ponerse de pie si han visto a su padre o a sus hermanos mayores usando este método. Lo mejor es dar a los niños la mayor independencia posible mientras se entrenan en el baño, así que déjala intentarlo. Ella se dará cuenta de inmediato que esta técnica no funciona para ella y llegar a ésta conclusión le dará más confianza que si se lo prohíbes desde el principio.