¿Porqué se le cae el pelo a mi bebé?

Es una pregunta muy frecuente en la consulta pediátrica y motivo de preocupación de las mamás y papás, al pensar que sus bebés pueden quedarse calvos.

Primero, es importante saber que al nacer los bebés tienen un pelo muy fino; algunos tendrán mucho, otros poco y otros practicamente nada, y cualquiera de los casos es completamente normal.

Lo más frecuente es ver alopecias (que es el término médico para definir la pérdida de cabello) en forma de "banda" en la región occipital, es decir en la parte trasera de su cabecita, y esto se debe sencillamente a la fricción continua de esa zona con el colchón o la almohada, pero a medida que tu bebé crezca, esté menos tiempo acostado, se mueva más y empiece a sentarse, se detendrá la pérdida de su pelo y comenzará a crecer más parejo. La edad normal en la que se da este tipo de alopecia en “banda” es antes de los 6 meses, de allí en adelante su pelito irá creciendo poco a poco.

También es muy habitual ver lo que denominamos "costras lácteas" que son una especie de escamas amarillentas que salen en el cuero cabelludo y que en ciertas ocasiones al caer producen también la caída del pelo, pero no te preocupes, es también normal y definitivamente ese pelo volverá a crecer.

Un caso menos frecuente es observar áreas del cuero cabelludo sin nada de pelito (alopecia), causada generalmente por hongos, lo cual sí requiere tratamiento antimicótico para curarse.

También puede haber pérdida de pelo en forma circular en pocas zonas que puede resolverse espontáneamente, pero en caso de que el cuadro persista o empeore en áreas más grandes, lo mejor es  acudir al dermatólogo pediatra para su tratamiento, que generalmente puede ser con corticoides tópicos o inyectables que se aplican directamente en el cuero cabelludo, o vitaminas como el complejo B y un mineral como el Zinc para fortalecerlo.

Por último existen niños (menores de  3 a 4 años)  que se halan los cabellos intensamente, y aunque lo hacen de forma inocente y muchas veces inconsiente, podrían quebrar su pelo y favorecer su caída. En estos casos es siempre mejor consultar con el pediatra ya que generalmente se debe a problemas tensionales del niño.

Una recomendación es no hacerle a tu bebé peinados como trenzas o cepillarlo enérgicamente ya que hala el pelito y puede ocasionar su caída.

Ante todo, quiero recomendarte que si tu bebé presenta pérdida de pelo después de los 6 meses, siempre consúltalo con el pediatra para descartar problemas nutricionales, relacionados con medicamentos, de índole médico o alguna lesión del cuero cabelludo. Eso sí, ten mucha paciencia ya que el crecimiento del pelo de los bebés que han presentado algún tipo de alopecia demorará algunos meses. Cada niño tendrá su ritmo de crecimiento,  pero no te preocupes que al final crecerá.

Dr. Fernando Sumalavia González

PEDIATRA


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Una piel de bebé

La piel de tu bebé es suave por naturaleza y, para mantenerla así, te damos algunos consejos sobre cómo cuidarla. ¡A tomar nota!

Durante su primer año de vida, la piel de tu bebé es propensa a irritarse con facilidad: puede escamarse, pelarse en algunos lugares o formar pequeñas erupciones. Por lo general estas reacciones son inofensivas, tienen que ver con el acoplamiento del metabolismo y desaparecen cuando se regula el equilibrio del organismo.

Al bañarlo, asegúrate de que el agua no esté muy caliente, y utiliza jabones neutros sin perfume. Es muy importante que luego seques bien toda su piel con una toalla suave de algodón. Lava su cabello con un champú hipoalergénico, preferentemente al comienzo del baño. Evita que tu bebé esté en el agua por un período superior a los 20 minutos, porque se cansan.

Si tu bebé tiene una tendencia hacia la piel seca, consulta con tu pediatra la conveniencia de aplicarle una crema humectante. La piel seca provoca comezón, y si tu bebé se rasca puede provocarse infecciones. En estos casos además de una buena crema humectante se recomienda bañar al bebé con un jabón de avena.

La zona del pañal merece especiales cuidados, ya que el exceso de humedad y el contacto con la orina y deposiciones puede irritar la piel de tu bebé y derivar en una dermatitis del pañal. El cambiado frecuente del pañal es la forma más sencilla de evitar este riesgo.

La piel de tu bebé puede reaccionar frente a cambios de clima extremos. En días de calor, pueden salirle puntitos rojos que son inocuos y no necesitan tratamiento especial. Los días de frío, sin embargo, es recomendable proteger la cara de tu bebé con crema, re cuerda siempre consultar con tu pediatra. 

La mayoría de pediatras y dermatólogos no recomiendan exponer la piel de tu bebé a los rayos del sol antes de los 6 meses. Después de los 6 meses no te olvides de la importancia del protector solar, es una forma fácil de evitar complicaciones.

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