Trabajo de parto

Nueve meses de antojos raros, senos hinchados, pulmones espichados y sin cintura te llevan al inevitable punto final del embarazo, el parto. Hay muchas creencias y mitos que podrían hacerte sentir inquieta, poco preparada y aterrorizada de este gran paso antes de ser madre.

Saber qué ocurre durante el parto, puede ayudarte a aliviar el miedo o la ansiedad. Huggies ha reunido la siguiente información, con sugerencias y consejos para ayudarte a prepararte para lo que probablemente será el evento más trascendental de toda tu vida.

Prepárate para el parto

Tu gran día ya está cerca y lo más probable es que sea como subirte en una montaña rusa, estarás aterrorizada y emocionada al mismo tiempo y para asegurarte de que todo salga bien debes estar bien preparada. Necesitas decidir varias cosas con respecto al parto, incluyendo si quieres tenerlo en casa o en un hospital. Muchos hospitales te dan la opción de ir a una sala de parto o un centro de parto. Los centros de parto generalmente atienden partos "naturales" que no requieren intervención y cuando la madre no quiere una epidural. Algunos hospitales también tienen tinas para nacimientos en agua.

Si quieres tener un parto en casa, tendrás que organizar que un profesional vaya a tu casa. Es posible que tu bebé nazca antes o después de la fecha programada así que es recomendable tener todo listo unas semanas antes de tu fecha. Alista una maleta de hospital con anterioridad, algunos hospitales son un poco estrictos con lo que puedes llevar por lo que sería bueno que compruebes qué está permitido.

Asegúrate de tener un asiento de bebé en auto, listo para el viaje de tu pequeño de vuelta a casa, al igual que pañales y ropa para que tu bebé este caliente y cómodo. Una buena idea es hacer un pequeño simulacro, donde tomas todo lo que necesitas y haces el viaje al hospital. Muchas mujeres no están seguras de cuándo comienza realmente el parto, hay un par de señales de advertencia que señalan que el parto se acerca. Sin embargo, estos signos pueden ser distintos para cada persona.

El parto puede durar mucho tiempo  y mientras estés tranquila procura quedarte en casa  el mayor tiempo posible. Si tus contracciones están llegando con intervalos de 5 minutos o menos, si rompes fuente o si estás sangrando, entonces es el momento de ir al hospital. También debes tener a una persona de confianza disponible para que te acompañe y te ayude a lo largo del proceso.

Las etapas del parto

El parto tiene 3 etapas distintas, todas con sus propias cualidades y características. La primera etapa del parto se caracteriza por la dilatación del cérvix provocada por las  contracciones. Tus contracciones pasarán de ser una sensación de cólico leve a un dolor periódico que llega en intervalos regulares. Debido a esto, tu cérvix se volverá más suave y elástica como preparación para la llegada del bebé. Trata de relajarte tanto como sea posible y posiciónate de tal forma que estés cómoda. Adicionalmente, debes ir al baño tan seguido como te sea posible con el fin de asegurar que tu vejiga esté vacía.

La segunda etapa del parto tiene lugar cuando el cérvix está completamente dilatado. Este es el momento de empujar a tu bebé por el canal de parto, esta etapa termina con el nacimiento. Ponerte en una posición vertical puede ser de gran ayuda ya que la gravedad puede ayudarte durante el proceso. ¡No olvides respirar! Si tuviste una epidural y no  sientes mucho, debes escuchar cuidadosamente las instrucciones de tu médico.

¿Sabías que continuas en parto incluso después de que tú bebé haya nacido? Esto se conoce como la tercera etapa del parto. Tus contracciones pueden detenerse un poco, dándote alguna falsa esperanza, pero volverán a empezar para que la placenta sea expulsada, la buena noticia es que éstas no serán tan fuertes como las contracciones de las dos primeras etapas. Algunos hospitales ofrecen ponerte una inyección que empuja la placenta fuera de tu cuerpo, haciendo el proceso más fácil para ti. Después de haber expulsado la placenta, tu médico revisará que todo esté en orden y éste será el fin de tu parto. Huggies tiene información más detallada sobre cada etapa del parto así que busca y obtén información para  poder dejar descansar tu mente.

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Nunca se es muy joven para la música

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. 

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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