Diagnóstico del síndrome transfusor gemelo a gemelo

El síndrome de los gemelos transfusor - transfundido (Twin to Twin Syndrome), es una de las complicaciones del embarazo múltiple más difíciles de tratar.

El síndrome transfusor de gemelo a gemelo (Twin to Twin Syndrome) es una de las complicaciones del embarazo múltiple más difíciles de tratar. El porcentaje de embarazos que lo sufren es muy bajo porque se trata de una patología que consiste en gemelos idénticos que comparten una única placenta.

 

El normal desarrollo de dos o más bebés en un embarazo múltiple requiere que cada uno reciba el abastecimiento de oxígeno y alimento necesario para crecer. Para que esto pueda suceder, cada bebé debe disponer de un torrente sanguíneo independiente.

¿Cómo es el diagnóstico del síndrome transfusor gemelo a gemelo?

Cuando los cordones umbilicales de los bebés llegan a la misma placenta pueden conectarse los vasos sanguíneos de uno y otro. Si esto sucede, uno de ellos, llamado transfusor, bombea sangre al otro, llamado receptor o transfundido.

Por este procedimiento, uno de los bebés, el receptor, recibe demasiada sangre y crece mucho, intenta equilibrar su situación orinando mucho y entonces tiene mucho líquido amniótico, lo que puede derivar en un problema cardíaco. El donante, en cambio, no recibe lo suficiente, orina poco, tiene poco líquido amniótico y no le alcanza el alimento y el oxígeno para crecer y desarrollarse normalmente.

Cierto tipo de conexiones son muy peligrosas y otras no. Las conexiones entre arterias que van de uno a otro en los dos sentidos, cuando los dos bebés son donantes y receptores, no ocasionan grandes complicaciones.

Sin embargo, se trata de una situación que es potencialmente muy peligrosa para ambos bebés, y por esta razón es muy importante que ante la menor duda consultes con tu médico.

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¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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