39 semanas de embarazo: ¡Duerme!

Aprovecha este tiempo para descansar y compartir momentos de intimidad con tu pareja. Largas caminatas suaves pueden prepararte mejor para el parto.

Legadas las 39 semanas de embarazo aprovecha este tiempo para descansar y compartir momentos de intimidad con tu pareja. Unas suaves y largas caminatas pueden ayudarte a disminuir el dolor de las contracciones, en pocas palabras, mejorar tus condiciones física para el parto.

Los signos del preparto pueden darse en cualquier momento. Algunas señales, son las siguientes:

La rotura de la bolsa de agua puede darse en forma brusca todo junto, o presentarse como una pérdida menor de líquido continuada.

Si al cabo de una hora las contracciones continúan con igual ritmo o son aún más frecuentes, sin duda debes llamar a tu médico ya que el parto es casi un hecho.

Recuerda que desde el inicio del parto hasta el nacimiento del bebé pueden transcurrir entre 8 y 12 horas.

Llama a tu obstetra si has roto bolsa, tienes fiebre o dolor abdominal, dolor de cabeza agudo o alteraciones en tu visión.

Tu cuerpo en las 39 semanas de embarazo.

Pueden estar pasando dos cosas: que te sientas cansada o llena de energía. Es posible que experimentes períodos de contracciones rítmicas que luego cesan. Es lo que comúnmente se denomina preparto. Tu cuello ha estado madurando para el parto, preparándose para dilatarse.

Tu bebé en las 39 semanas de embarazo.

El nacimiento puede suceder en cualquier momento y tu bebé ha aumentado algo más de peso pero tú probablemente muy poco o nada. Mide entre 49 y 51 cm y pesa alrededor de 3.400 gramos. El lanugo ya le ha desaparecido casi en su totalidad y el cuerpo de tu bebé está listo pronto para nacer.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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Nunca se es muy joven para la música

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. 

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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