38 semanas de embarazo: ¡El bolso listo!

Planificar este momento previo al parto te ayudará a estar más tranquila y organizada. No dejen para último momento lo que pueden ir resolviendo desde ahora.

Planificar este momento en las 38 semanas de embarazo previo al parto te ayudará a estar más tranquila y organizada. No dejen para último momento lo que pueden ir resolviendo desde ahora. Es hora de dejar tu bolso listo al lado de la puerta y tener todo organizado para el gran momento.

Si todavía no lo decidieron, charla con tu pareja y tu familia sobre quién podrá acompañarte durante la primera semana de vida de tu bebé, ya que posiblemente necesitarás ayuda con las labores de tu casa. Por otra parte, tu ansiedad se ve cada día más influenciada por el acercamiento del parto. Te preguntarás: ¿cómo me daré cuenta que estoy en trabajo de parto?

Tu cuerpo en la 38 semanas de embarazo.

El descenso del bebé a la pelvis hace que te aparezcan dolores bruscos en la entrepierna o en la parte alta de los muslos. Esto es normal, lo mismo que el hecho de que te esté costando mucho dormir por lo incómodo de la barriga y tu ansiedad, que vuelve a tomar un rol importante a medida que ves venir el momento “a la vuelta de la esquina”.Las contracciones de Braxton Hicks son más frecuentes e intensas.

Tu bebé en la 38 semanas de embarazo

Tu bebé mide aproximadamente 50 cm. y pesa algo más de 3 kilos, y aunque continuará aumentando de peso, no seguirá creciendo de talla.

Los intestinos de tu bebé han formado una sustancia verde negruzca, llamada meconio, que será lo que eliminarán como primera deposición luego de nacer. Está compuesto por lanugo, líquido amniótico y moco. El líquido dentro de tu saco amniótico aumentó de una gota a un litro. La placenta creció hasta unos 20 cm. de diámetro y pesa alrededor de 900 gramos.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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Nunca se es muy joven para la música

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. 

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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