37 semanas de embarazo: Una espera tranquila y feliz

Es un buen momento para empezar a repasar lo que aprendiste acerca del trabajo de parto, la respiración y el parto en sí.

En las 37 semanas de embarazo  es un buen momento para empezar a repasar lo que aprendiste acerca del trabajo de parto, la respiración y el parto en sí. El bebé está casi listo para nacer, y el trabajo de parto puede comenzar en cualquier momento.

El preparto es parecido pero no es lo mismo que una amenaza falsa. Las contracciones que no ceden y se hacen más regulares, la pérdida del tapón mucoso (ya sea blanco, transparente, o teñido con sangre) la rotura de la bolsa de aguas, son elementos que indican que debes llamar a tu médico porque es probable que hayas empezado el trabajo de parto. Este tema es de diagnóstico del médico, mediante el control y el tacto de tu cuello uterino.

Tu cuerpo en las 37 semanas de embarazo:

Tu útero creció y en este momento mide entre 30 y 35 cm. de altura desde tu sínfisis púbica.

Las hormonas del embarazo y la presión sobre la vejiga llevan a que presentes episodios de incontinencia de orina al toser o reírte. Esto es normal.

Tienes sensación de plenitud al comer 3 ó 4 bocados y es frecuente a esta altura del embarazo tengas mucha acidez. Ya sabes acerca de las contracciones porque las experimentas durante todo el día.

Tu bebé en las 37 semanas de embarazo:

Tu bebé mide aproximadamente 49 cm y pesa cerca de 3 kilos.

Con este peso ya se considera de tiempo completo, y a pesar de faltarle algunos días es probable que de nacer en este momento no presente ninguna complicación. Esto seguramente te va a tranquilizar.

Como preparación para la respiración al salir realiza inhalaciones de líquido amniótico.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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Nunca se es muy joven para la música

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La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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