30 semanas de embarazo: El romance

A pesar de las posibles incomodidades que sientas, trata de no perder el romance con tu pareja. Dedíquense tiempo para estar juntos: traten de salir, de ir al cine, de disfrutar

A pesar de las posibles incomodidades que sientas, trata de no perder el romance con tu pareja. Durante las 30 semanas de embarazo dediquen tiempo para estar juntos: traten de salir, de ir al cine, de disfrutar antes de convertirse en flamantes padres.

Dentro de poco, no van a tener mucho tiempo para estas actividades. Se acerca la recta final y el tiempo disponible será compartido de otra manera. El bebé será entonces tu prioridad.

Tu cuerpo en las 30 semanas de embarazo

Los malestares aumentan a medida que tu útero embarazado continúa creciendo y empujando tus órganos.

La discreta falta de aire es porque tus pulmones se pueden llenar menos.

La acidez
se debe a la mayor resistencia al pasaje del contenido del estómago hacia el intestino, y la constipación por el menor ritmo del tránsito intestinal.

Trata de seguir activa, esto te va a ayudar. Nadar y caminar, por ejemplo, son maravillosas formas de ejercitar el cuerpo para una mujer embarazada.

En esta época es cuando tu doctor comienza a buscar más insistentemente los signos de preeclampsia para detectarla a tiempo.

La preeclampsia se clasifica como uno de los trastornos hipertensivos del embarazo. Se manifiesta como hinchazón importante de los miembros inferiores, la cara o las manos, o aumento de peso súbito, y aumento de las cifras de presión arterial. Aumenta el riesgo de complicaciones de tu embarazo y del parto así como de tu salud general.

Tu bebé en las 30 semanas de embarazo

Tu bebé mide aproximadamente 37 cm. y pesa alrededor de 1700g.

A esta altura lo podrías sostener con facilidad sobre tus manos.

Dentro de tu vientre, ha comenzado a buscar su posición definitiva para nacer. Te sorprenderá saber que juega con el cordón umbilical.

A medida que el tamaño va aumentando su posición va cambiar para enrollarse y poder estar más cómodo dentro del útero.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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Nunca se es muy joven para la música

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. 

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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