27 semanas de embarazo: Lágrimas y dudas

En esta etapa estás muy sensible. Puedes temerle al parto, a ti como mamá, a los cambios, a las finanzas de tu casa, puedes temer y dudar de todo.

Es posible que transcurridas las 27 semanas de embarazo estés muy sensible. Puedes temerle al parto, a ti como mamá, a los cambios, a las finanzas de tu casa, puedes temer y dudar de todo.

El embarazo es un momento hermoso pero en esta etapa tan avanzada, es probable que surjan dudas y eso te asuste, y hasta llores. Una buena manera de tranquilizarte es hablar con tu pareja de esto y juntos tratar de vencer los temores. Si todavía te queda alguna duda acerca de tu embarazo, parto, o algo relacionado con tu salud, recurrí a tu médico.

El curso psicoprofiláctico también puede ayudarte. Es una buena oportunidad para compartir experiencias, dudas y conocimientos con otras parejas que están pasando por un una situación similar.

Los movimientos fetales de tu bebé están más activos durante períodos regulares durante todo el día. Si tienes dudas sobre estos movimientos de tu bebé lo ideal es contárselo a tu médico.

Tu cuerpo en las 27 semanas de embarazo

En esta etapa la futura mamá presenta una gran picazón como consecuencia de una piel estirada.

Por lo general, los médicos le sugieren evitar rascarse y prescriben la colocación de cremas humectantes -con vitamina A- para prevenir estrías o talcos mentolados especiales para estos casos.

También puedes hacer la prueba con aceite de oliva para suavizar la piel.

Tu bebé en las 27 semanas de embarazo

¡No para de crecer! Mide aproximadamente 30 cm. y pesa 1 kg.

El desarrollo de sus sentidos continúa, siendo ahora el turno del ajuste del oído.

Diversas investigaciones dan cuenta de la importancia de hablarle a tu bebé para que reconozca tu timbre de voz y del futuro papá. Incluso disfruta de la misma música que les gusta a ti y a tu pareja.

Se comienzan a abrir los párpados, y a formar sus retinas. Su piel se está llenando de un poco de grasa y sus ojos se vuelven cada vez más sensibles a la luz y se preparan para ver.

Tratamos de ser lo más precisos posible, pero teniendo en cuenta que las tasas de crecimiento y desarrollo del embarazo son ocasionalmente diferentes en cada mujer, te recomendamos leer la semana de tu embarazo con un rango de una semana hacia adelante y una semana hacia atrás. Si tienes alguna duda adicional, consulta con tu médico.

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Nunca se es muy joven para la música

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. 

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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