26 semanas de embarazo: Los pulmones del bebé

Los pulmones del futuro bebé comienzan a secretar surfactante que es una sustancia esencial para que los pulmones puedan expandirse.

A partir de las 26 semanas de embarazo los pulmones del futuro bebé comienzan a secretar surfactante que es una sustancia esencial para que los pulmones puedan expandirse.

Las ecografías pueden determinar el grado de desarrollo fetal, como así también pueden dar a conocer el sexo del bebé . Sin embargo, algunas veces, su posición dentro del útero no permite visualizar sus órganos genitales. Si es tu caso, no desesperes; tendrás que esperar unos días más para saber si comprar ropita rosa o celeste. Asimismo, este es un buen momento para ir pidiendo consejos a tus amigas y familiares sobre la elección del pediatra.

Tu cuerpo en las 26 semanas de embarazo

Algunas mujeres notan una descarga de color amarillo, pegajosa, que sale por el pezón. Se llama calostro, y es la primera leche que se prepara para salir de tus senos. Hay mujeres a las que no les sale calostro hasta el momento del parto.

El calostro es una "pre leche", muy rica en anticuerpos, que ayudará a tu bebé a mantenerse libre de enfermedades. Ésta será su primera comida y, puedes estar segura, no hay ninguna de mejor calidad.

La leche posterior al calostro aparecerá a los tres o cuatro días luego del nacimiento de tu bebé.

A medida que tu embarazo va creciendo y el peso se vuelve mayor, aparecen con más frecuencia los dolores de espalda, de pelvis y de pies.

Para tolerar mejor estos síntomas es conveniente utilizar calzado cómodo chato, incluso es probable que requieras un cambio en el número de tu calzado al aumentar las dimensiones de tu pies. También es recomendable disfrutar unos masajes de espalda y de pies que te ayudarán a relajarte.

Tu bebé en las 26 semanas de embarazo

Tu bebé pesa alrededor de 900 gramos y el aumento de los depósitos de grasa en su organismo, paralelamente al crecimiento de los órganos ya desarrollados, le brinda un aspecto menos delgado y más proporcionado.

En cuanto al desarrollo de sus sentidos, estos se van haciendo cada vez más agudos, pudiendo actualmente reaccionar, por ejemplo, a la luz.

Sus pulmones comienzan a secretar surfactante que es una sustancia esencial para que los pulmones puedan expandirse. Este fenómeno es uno de los pilares más importantes en la maduración intrauterina ya que es vital para la respiración si llegara a nacer en esta semana adelantándose a su mejor estadio. No obstante esto, aún no es la mejor época para el parto.

continúa acumulando capas de grasa por debajo de su piel a modo de “depósito de seguridad”. La piel se vuelve más lisa.

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Nunca se es muy joven para la música

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. 

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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