Dolores en el embarazo: ¿cómo curarlas?

El milagro del embarazo trae consigo una gama de diferentes experiencias, algunas maravillosas y otras no.Teniendo en cuenta los cambios que tu cuerpo atraviesa, no es de sorprender que tengas algunos dolores en el embarazo. Llevar un peso adicional de cerca de 12 kilos pondrá un poco de tensión en tu cuerpo y en tus órganos.

Aunque algunas molestias hacen parte del estar embarazada, comprender qué las causa y cómo aliviarlas puede hacer una gran diferencia. Es importante saber aliviar tu malestar para mantener tu bienestar, comodidad y felicidad.

Algunos dolores y molestias serán de corta duración y otros serán más largos o dolorosos. Algunas se hincharán en los primeros meses del embarazo, mientras que otras lo harán cerca del momento del nacimiento.

El embarazo de cada mujer es único, por lo que es posible que no experimentes todos los dolores, molestias y síntomas de embarazo que no requieran las terapias descritas en esta sección.

Lista de dolores en el embarazo

Acupuntura

Esta terapia oriental es una forma segura y no invasiva de aliviar el dolor y el malestar durante tu embarazo. El malestar matutino, dolor en las articulaciones y la depresión leve son sólo algunos de los síntomas que la acupuntura puede ayudar a aliviar. Descubre otras maneras en que la acupuntura durante el embarazo puede ayudarte durante los próximos nueve meses.

Dolor de espalda

El dolor de espalda en el embarazo afecta a casi todas las mujeres embarazadas. El embarazo aumenta el riesgo de dolor lumbar porque tu centro de gravedad se mueve y cambia tu forma de caminar y de mantenerte erguida. Aprende cómo puedes manejar la tensión y el dolor en tu espalda durante embarazo.

Hinchazón

La hinchazón puede afectar hasta tu capacidad para ponerte los pantalones. Es posible que experimentes gases e hinchazón en el embarazo temprano debido a los niveles de progesterona que tu cuerpo está produciendo. Descubre cómo minimizar estos incómodos síntomas.

Estreñimiento

Casi todas las mujeres embarazadas experimentan estreñimiento en su embarazo. Comprender por qué se produce el estreñimiento y cómo aliviarlo podría hacer una gran diferencia. Sigue leyendo para descubrir cómo algunos cambios sencillos en tu estilo de vida pueden ayudar a hacer que las cosas mejoren.

Espasmos

Los espasmos musculares varían enormemente de mujer a mujer y de mes a mes durante el embarazo. Mientras que los espasmos musculares leves suelen ser inofensivos, los espasmos en las piernas pueden ser señal de alguna complicación. Aprende qué hacer si tienes espasmos durante tu embarazo.

Recuerda que si estás teniendo cólicos uterinos, es necesario que consultes a tu profesional de la salud.

Hemorroides

No son una parte glamorosa del embarazo y pueden causar cierta alarma cuando se sienten o se experimentan por primera vez. Descubre por qué ocurren las hemorroides durante el embarazo y aprende a prevenir y aliviar los síntomas de forma segura.

Dolores de cabeza

Los dolores de cabeza en el embarazo pueden ocurrir por diferentes razones: Las hormonas del embarazo, la falta de sueño, incluso la cafeína o los síntomas de abstinencia de alcohol podrían ser culpables. Aprende más acerca de por qué podrías estar teniendo dolores de cabeza y la mejor forma de aliviarlos. Un dolor de cabeza muy severo podría ser una señal de alguna complicación, así que en caso de que estés preocupada, consulta con tu médico.

Acidez

La acidez durante el embarazo es muy común. A pesar de ser un síntoma inofensivo, puede causar mucha molestia. Descubre por qué la acidez es más común en mujeres embarazadas y cómo aliviarla con seguridad.

Sangrado de implantación

Antes de que tu embarazo se confirme, podrías ver un ligero sangrado vaginal en el embarazo. Esto puede deberse a que el embrión ha alterado el revestimiento del útero. Esto se llama sangrado de implantación y es perfectamente normal. Puede ser una experiencia confusa, así que antes de empezar a preocuparse, aprende por qué puede suceder.

Dolor en la cintura pélvica

A medida que tu útero se expande, tu pelvis tiene que hacer espacio. Esto puede causar incomodidad e incluso dolor en algunas mujeres. Averigua qué está causando el dolor y las mejores maneras de aliviarlo.

Profundiza la información ingresando a cada uno de esos malestares y conoce cómo combatirlos. Queremos que esta sea una experiencia hermosa para ti y tu bebé.

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Indicios de que el parto se acerca

Primera Etapa

Para la mayoría de las mujeres, la primera etapa del parto es la más larga y la más difícil debido a que durante este periodo, tu útero genera fuertes contracciones para abrir el cérvix, el musculo entre el útero y la vagina. Se requiere que se dilate 10 centímetros con el fin de que tu bebé pueda salir.

Los primeros indicios de que se acerca el parto

El parto, al igual que el nacimiento, es una experiencia única para cada mujer y existen varias formas en las que éste puede empezar. Es fácil confundir los indicios del “pre-parto” con el parto en sí.

Algunos indicios que indican el comienzo del parto

  • “show” de sangre

Cuando el “tapón mucoso” que cierra el cérvix se suelte, sentirás una descarga que a menudo contiene una pequeña cantidad de sangre y mucosidad. Para algunas mujeres, esto sucede al principio del parto; para otras, puede ocurrir algunos días o incluso semanas antes. Si estas sangrando, incluso si crees que es solo el “show” es mejor que consultes de inmediato con tu médico.

  • Ruptura de la fuente

Cuando la membrana que contiene el líquido amniótico se rompe, este líquido empezará a salir, es posible que sientas un gran flujo o quizás uno pequeño y constante. Una vez se rompa la fuente empezará a salir este líquido y permanecerá saliendo durante todo el parto, usar toallas absorbentes es recomendable. La ruptura pre-parto es poco común, solo sucede entre el 5 y el 10% de los embarazos, el 90% de las veces las mujeres dan a luz en un lapso de 24 horas. Si no se da a luz pronto hay un pequeño riesgo de que se presente una infección o complicaciones con el cordón umbilical, así que asegúrate de llamar a pedir ayuda e instrucciones apenas se rompa tu fuente.

  • Contracciones

Las primeras contracciones se sienten como cólicos, un ligero dolor a lo largo del abdomen, a veces acompañado de dolor de espalda. Toma papel, lápiz y un reloj y empieza a medir la duración de tus contracciones, de principio a fin, y la frecuencia con la que se presentan. Si las contracciones duran más de medio minuto y empiezan a ser más frecuentes y más fuertes; entonces, probablemente estás entrando en parto.

Contracciones

Para poder dilatar el cérvix, la red de fibras musculares que rodean el útero halan y aprietan hacia la parte superior. Estas fibras llegan a su mínima longitud en el pico de cada contracción, luego se relajan cuando la contracción disminuye, dejando el cérvix cada vez más abierto.

La mayoría de las mujeres tienen contracciones bastante fuertes y las describen como muy dolorosas. El parto es un gran esfuerzo ya que el trabajo que hace tu cuerpo para abrir el cérvix es realmente es duro.

Las contracciones normalmente se sienten como un tensionamiento gradual del abdomen y a menudo las describen como cólicos, pero mucho más fuertes.

Cuando una contracción real se presenta, es normal que se te dificulte respirar o moverte hasta que pase, así que, si no estás segura de si estas entrando en parto, probablemente no lo estas.

Cuando el parto comienza, las contracciones durarán más o menos 40 segundos y tendrán una frecuencia de alrededor de 10 minutos. Cuando estés lista para dar a luz, cada contracción durará más de un minuto y tendrán una frecuencia de menos de un minuto.

La primera etapa del parto

La primera etapa del parto es normalmente la más larga.

El parto con tu primer hijo es generalmente más largo que con el segundo y que con los siguientes. Para el primer hijo el parto dura en promedio entre 12 y 14 horas. Sin embargo, es normal que dure entre 2 y 24 horas.

La primera etapa del parto normalmente es dividida en 3 fases distintas.

Fase temprana del parto

En la fase temprana las contracciones son relativamente ligeras y empiezan con una frecuencia de unos 30 minutos. Con el pasar del tiempo, probablemente algunas horas, las contracciones van a ser más frecuentes y más fuertes hasta llegar a una frecuencia de unos 5 minutos.

La mayoría de las mujeres pueden pasar esta parte del parto en casa ya que tienen suficiente tiempo para recuperarse entre las contracciones y alistarse para el viaje al hospital, si es allí donde desean tener su bebé. En este punto mantén contacto con tu medico para saber cuándo es el momento adecuado para ir al hospital.

La mejor forma de lidiar con el parto en esta etapa es que te muevas libremente, muchas mujeres afirman que caminar un poco y respirar durante las contracciones es muy efectivo en esta etapa.

Aunque quieras conservar energía, es probable que si intentas mantenerte erguida y en movimiento ayudes a que el parto pase mucho más rápido.

Sin embargo, la etapa temprana del parto puede durar muchas horas así que también está bien que descanses cuando puedas. Normalmente acostarte sobre tu lado izquierdo será más cómodo.

Probablemente quieras comer algo en esta fase. Tu mejor opción son los carbohidratos fáciles de digerir, evita las comidas grasas y ácidas. Es importante que te mantengas hidratada, preferiblemente con agua y bebidas sin azúcar para evitar las náuseas.

Fase activa del parto

En la fase “activa” del parto, las contracciones tendrán una frecuencia de entre 4 y 5 minutos y una duración de alrededor de un minuto. En este punto se recomienda que salgas con rumbo al hospital.

Esta fase también dura unas cuantas horas mientras el cérvix se dilata aún más, entre 4 y 8 centímetros.

La mayoría de las mujeres lidian con las contracciones de esta fase ubicándose en una  posición que sea cómoda durante ese momento, a veces una posición funciona durante algunas contracciones, pero para las siguientes puede ser necesario que te acomodes de forma distinta.

Durante la fase activa del parto, acomodarte de forma que estés derecha hacer ligeros movimientos de cadera puede ayudar mientras la gravedad hace su trabajo de empujar a tu bebé más adentro de la pelvis.

Las posiciones con algo de apoyo a menudo son de ayuda, como por ejemplo recostarte contra una pared: Inclínate hacia adelante apoyándote en tu pareja o arrodíllate y apoya los brazos.

En la fase activa la mayoría de las mujeres no pueden caminar o hablar durante las contracciones y normalmente quieren pasar el tiempo entre contracciones, concentradas en el parto o preparándose para la siguiente “ola” de contracciones en vez de distraerse en otras cosas.

La mayoría de las mujeres dicen que la respiración puede ayudar a lidiar con las contracciones, respira profundo durante el principio de la contracción y exhala a lo largo del pico de cada una. Respira lenta y tranquilamente entre cada contracción para poder relajarte.

Transición

El final de la primera etapa está marcado por la entrada a la fase de transición.

Las contracciones serán más largas, más fuertes y más frecuentes, normalmente con una duración de 90 segundos y una frecuencia de entre 2 y 3 minutos.

Este es un periodo muy intenso en el parto y muchas mujeres sienten que es demasiado, se sienten asustadas o enojadas. Además, es normal que tengan mucho calor o frio.

Afortunadamente, esta transición tiende a durar mucho menos que las otras fases del parto, entre 10 minutos y dos horas, tiempo durante el cual el cérvix se dilata 10 centímetros.

Al final de esta primera etapa, el cérvix está completamente abierto, lo suficiente para permitir que el bebé pase a través de éste y llegue a la vagina. Esto es generalmente descrito como estar dilatada 10 centímetros o completamente dilatada.

El parto se acelera mientras va avanzando, normalmente el cérvix se demora mucho más en dilatarse los primeros 5 centímetros que los últimos.

Durante el parto tu medico estará monitoreando la respuesta del bebé, normalmente tomando su ritmo cardiaco.

Esto es posible mediante una revisión periódica de tu abdomen con un instrumento especial llamado estetoscopio de Pinard o mediante un cinturón alrededor de tu abdomen que está conectado a un monitor fetal electrónico (EFM) que muestra el ritmo cardiaco de tu bebé e imprimirlo, si se requiere. A veces se usa un monitor interno, usando un electrodo pegado al cráneo del bebé para transmitir los signos vitales que se muestran en el EFM.

Para muchas mujeres, en especial aquellas que se pueden mover durante el parto, resulta incómodo y estorboso usar el cinturón del monitor fetal electrónico así que cuando los médicos quieren hacer uso de este, lo hacen por periodos cortos de tiempo, por ejemplo 30 minutos, a menos que haya claras preocupaciones en cuanto a la reacción que tenga el bebé con respecto al parto.

Es muy importante que durante la primera etapa del parto la madre esté lo más cómoda posible y que se sienta segura y apoyada.

Tener a tu pareja y/o a un amigo de confianza, al igual que a un profesional de la salud, puede ser de gran ayuda, en especial si éste está al tanto y quizás haya atendido a clases de preparación materna contigo.

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