El sangrado en el segundo trimestre de embarazo

Los sangrados producidos durante el embarazo responden a distintas causas dependiendo del momento del embarazo en que se presenten (primera o segunda mitad).

El sangrado en el segundo trimestre de embarazo  responde a distintas causas dependiendo del momento del embarazo en que se presenten (primera o segunda mitad).

Sangrado durante la primera mitad del embarazo:

Los de la primera mitad pueden corresponder a embarazo ectópico (embarazo que se desarrolla fuera de la cavidad uterina, generalmente en las trompas), a amenaza de aborto, aborto o enfermedad trofoblástica (enfermedad tumoral generalmente benigna).
En general además del sangrado hay dolor ya sea en el hipogastrio (por encima del pubis) en el aborto y la amenaza de aborto, o en todo el abdomen en el embarazo ectópico. Si bien son complicaciones graves, en el caso de la amenaza de aborto espontáneo la mayoría de las mujeres continúa el embarazo llegando a un buen resultado bajo control médico.
El embarazo ectópico se puede confundir con otras entidades como la apendicitis o la enfermedad inflamatoria pélvica y su diagnóstico puede ser complejo.

Sangrado durante la segunda mitad del embarazo:

Los de la segunda mitad del embarazo son por placenta previa (90% de las causas) o por un desprendimiento de placenta que previamente estaba bien insertada. La placenta previa en general sangra bastante, sin dolor y tiene chances de repetir el sangrado. La afectación del feto depende de la afectación materna por la pérdida de sangre. El embarazo se considera de riesgo pero en general con el control se llega a buen término.
El desprendimiento de placenta es una complicación grave, es una emergencia que se resuelve con la cesárea. Se presenta con dolor intenso y trastornos de la circulación con sangrado visible escaso. Esta eventualidad se ve en embarazadas hipertensas el 50% de las veces.
Estas son solo las causas más posibles de un eventual sangrado vaginal. Ante la aparición del mismo es fundamental que consultes a tu obstetra. La gravedad y por lo tanto el pronóstico dependerá de la causa e intensidad del sangrado.

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¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

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• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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