Las cunas funcionales

Elegir muebles funcionales es la mejor opción cuando hay poco espacio en la habitación del niño. Cómo son los modelos y cuáles son las ventajas de esta alternativa cada vez más solicitada en cunas para bebés.

Cuando llega el momento de pasar a nuestro bebé a una cuna, son varios los factores que influyen en la elección de un modelo.
La opción funcional significa invertir en un mueble que acompañará a nuestro hijo en varias etapas de su crecimiento, ya que también se puede transformar en la cama definitiva del futuro niño.

Las opciones

Los fabricantes producen modelos cada vez más novedosos. Desde el diseño, los colores y hasta las funciones de estas cunas presentan combinaciones muy creativas.
Por ello, es importante tener en claro cuánto tiempo calculamos que este mueble formará parte del dormitorio de nuestro niño. Lo que ahora puede gustarnos como parte del diseño, puede quedar desactualizado y demasiado infantil cuando nuestro niño deje de ser un bebé. Otros criterios que no hay que dejar de lado son la calidad de los materiales y su duración.

Sobre la cuna funcional

Es un mueble del tamaño de una cama de una plaza. En una primera etapa, se usa acompañada de dos cubos. Por lo general estos cubos funcionan como:

• Cajonera
• Baulera

Ubicados al pie de la cama, logran la medida de una cuna convencional.

Además, y durante este uso, la superficie de estos cubos se utiliza como cambiador. Algunos modelos cuentan con una baranda delantera rebatible, con trabas de seguridad. Incluso hay fabricantes que ofrecen agregar un carro-cama o cajonera debajo de la cuna funcional y hasta incluyen los colchones en el precio final.

Otro punto importante para tener en cuenta a la hora de elegir un mueble infantil es que las puntas estén redondeadas, para evitar golpes.

De la cuna a la cama

Cuando el bebé se ha transformado en todo un niño, capaz de salirse de la cuna y trasladarse de un ambiente a otro por su cuenta, nos encontramos ante la señal de que nuestro hijo ya está en condiciones de dormir en una cama.
La cuna funcional se convierte con sólo quitar los barrotes y los cubos que antes estaban ubicados sobre la cama. Ahora quedará uno como mesa de luz; y el otro, para guardar juguetes, por ejemplo.

Lo más novedoso

Al pasar de la cuna a la cama, existe un nuevo diseño que transforma los cubos en bases para un escritorio. Para la mesa, se aprovecha un costado de la cuna, que, en este modelo, es liso y sin barrotes.

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Nunca se es muy joven para la música

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. 

La música está en todas partes. Desde antes de nacer estamos expuestos a la música: Tonos altos y bajos, sonidos fuertes y suaves, ritmos constantes y cambiantes. Sabemos que un niño puede reconocer y responder a los sonidos cuando está dentro del útero, es por ello que las voces de sus padres actúan como calmante cuando están en dificultades. La exposición a la música y la creación de canciones en la primera infancia pueden tener un efecto significativo en el desarrollo de tu hijo.

¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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