Líquido amniótico bajo: qué representa para la madre y el bebé

Una insuficiencia prolongada en la cantidad de líquido amniótico durante el embarazo puede causar algunos problemas en el desarrollo del bebé. Como no suele presentar síntomas, es muy importante detectarlo cuanto ante

El líquido amniótico bajo o una insuficiencia prolongada en la cantidad de líquido amniótico durante el embarazo puede causar algunos problemas en el desarrollo del bebé. Como no suele presentar síntomas, es muy importante detectarlo cuanto antes.

El líquido amniótico es aquel que se encuentra dentro de la bolsa donde está el bebé. Este líquido protege a tu bebé y es importante para el desarrollo de algunos de sus órganos, como los pulmones y el sistema gastrointestinal.

Al tragar este líquido, tu bebé va completando el desarrollo de estos órganos. También le permite moverse dentro de la panza fomentando el desarrollo de sus huesos y músculos.

Si el líquido amniótico disminuye en forma prolongada pueden generarse dificultades en el desarrollo del bebé, pero dependen de la cantidad que haya disminuido y en qué momento del embarazo.

Por ejemplo, si esto se produce en la primera mitad presenta mayores riesgos de malformaciones, abortos espontáneos o un parto muy prematuro. En cambio, si esto sucede hacia el final del embarazo los problemas suelen ser menores, pero podría presentar complicaciones en el parto.

Síntomas de líquido amniótico bajo

Cuando hay poco líquido amniótico se lo denomina oligohidramnios. Puede suceder en cualquier momento del embarazo, pero es más frecuente que pase durante el último trimestre. No presenta síntomas específicos, puedes tener pérdidas de líquido amniótico, pero la mejor forma de diagnosticar es a través de los ultrasonidos realizados durante tus consultas médicas.

Causas de la disminución del líquido amniótico

Las causas de esta complicación no están determinadas todavía, pero suele producirse cuando el embarazo se alarga, ya que el líquido disminuye naturalmente cuando el bebé ya tendría que haber nacido, o cuando hay algún problema en su desarrollo.

Tratamiento para el líquido amniótico bajo

El tratamiento lo determinará tu médico teniendo en cuenta tus características y lo que sea mejor para ti y tu bebé. Por lo general es recomendado beber muchos líquidos y reposo.

Es necesario un seguimiento frecuente y detallado de la evolución del bebé y de la cantidad de líquido amniótico. Una forma de minimizar sus riesgos es a través del reemplazo del líquido perdido con otro similar, a esta transacción se la llama amnioinfusión. Si tu salud y la de tu bebé están en riego es posible que se trate de realizar el parto lo antes posible.

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¿Donde empezar?

Nunca es demasiado pronto para empezar, pero eso no significa que tengas que inscribir a tu hijo de 3 meses en cursos o clases de música. La música está en todas partes, es solo cuestión de ser consciente de las oportunidades para crear y responder a ésta en la vida cotidiana. ¡La buena noticia es que no tienes que ser músico para hacerlo! El Dr. Peter deVries es conferencista en la Facultad de Educación de la Universidad de Monash y consejero experto en el centro australiano de educación musical infantil nos deja algunos consejos sobre la participación de tu hijo en la música:

• ¡Cantar, cantar, cantar! Desde el nacimiento (o incluso antes) cántale a tu hijo. Míralo a los ojos y muévete con ellos mientras cantas.

• Comienza el "juego" musical con tu niño. Responde a los primeros indicios musicales de tu hijo como el balbuceo en los recién nacidos, el tarareo en un niño pequeño o cantar una canción con los niños más grandes. Elogia a tu hijo cuando haga algún tipo de música, sonríele y únete. Si un niño toma una cuchara de madera y empieza a golpearla sobre la mesa, no le digas que pare, mejor anímalo y participa. Canta con ellos mientras lo hacen. Esto es música.

• Anima a tu hijo a moverse con la música, ya sea con la que cantes o con alguna canción que ya esté grabada (advertencia: no pongas música de "fondo" todo el tiempo, de lo contrario, los niños pequeños terminarán ignorándola). Una vez más, únete y anímalos a hacer sus propias secuencias de baile.

• Deja que tus hijos interactúen con instrumentos musicales, los niños pueden tomar un sonajero o unas campanas y hacer sonidos con ellos. Escucha lo que hacen cuando tocan sus instrumentos y trata de unir el sonido de éstos con el canto, el habla y el juego.

A medida que tu hijo crece, también lo será su relación con la música. Visita la sección de desarrollo del niño de Huggies para obtener más información de los beneficios de la música en el desarrollo de los niños

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